Por qué tres copias y no una
Una sola copia te protege de la avería de un disco, pero no de lo que afecta a todo a la vez: un ransomware que cifra el ordenador y el disco conectado, un robo, un incendio o un borrado que se sincroniza. La regla 3-2-1 reparte el riesgo: si falla una copia quedan otras dos, y al menos una está lejos y en otro tipo de soporte.
| Copia | Dónde | Protege frente a | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| 1. Original | Tu ordenador o servidor | — | Disco interno del PC |
| 2. Copia local | Disco externo o NAS | Averías y borrados | NAS con copias diarias |
| 3. Copia externa | Nube u otro lugar | Robo, incendio, ransomware | Servicio en la nube con versiones |
| Mejora 3-2-1-1-0 | Copia inmutable o desconectada | Ransomware que borra copias | Disco que se desconecta tras la copia |
Cómo leer la tabla
Las dos primeras copias son lo mínimo en casa; la tercera, fuera, es la que casi todo el mundo olvida. La versión moderna 3-2-1-1-0 añade una copia inmutable o desconectada, que un ransomware no puede borrar, y cero errores al verificar las restauraciones. Para una pequeña empresa es la referencia recomendable.
Cómo aplicarla en casa
La forma más sencilla: un disco externo con el Historial de archivos de Windows o Time Machine en Mac, y un servicio en la nube para la tercera copia. Programa las copias para que se hagan solas; las que dependen de acordarse acaban sin hacerse.
Si tienes muchas fotos y vídeos, un NAS de dos bahías en RAID 1 hace de copia local para todos los ordenadores de casa, y desde el propio NAS puedes enviar una copia cifrada a la nube.
Cómo aplicarla en una pequeña empresa
Copia servidores y equipos a un NAS con instantáneas diarias, guarda al menos 30 días de versiones y replica el NAS a la nube o a otro NAS en otra sede. Activa la inmutabilidad si tu NAS o tu servicio la ofrecen, para que nadie, ni siquiera un atacante con tu contraseña, pueda borrar las copias recientes.
Documenta quién revisa las copias y cada cuánto. Una vez al mes, restaura un archivo cualquiera para comprobar que todo funciona.
Cuánto espacio necesitas
Una copia completa ocupa lo mismo que tus datos, y las versiones diarias suman solo lo que cambia. Con 1 TB de datos y un 5 % de cambios diarios, 30 días de versiones ocupan unos 2,45 TB; la calculadora de almacenamiento de backups te da la cifra con tus datos.
Elige un disco o un NAS con al menos el doble de capacidad que tus datos actuales para tener margen de crecimiento.
Qué copiar y qué no
Prioriza lo que no puedes recuperar de otro sitio: documentos, fotos, vídeos familiares, contabilidad, bases de datos y la configuración de tus programas. El sistema operativo y las aplicaciones se reinstalan; tus archivos, no.
En una empresa incluye también el correo si no lo guarda un proveedor externo, las máquinas virtuales y la exportación de la configuración de routers, cortafuegos y NAS. Sin ella, recuperarte de una avería puede costar días.
Cómo comprobar que tus copias funcionan
Una copia que nunca has restaurado es una copia que no sabes si existe. Prueba cada mes a recuperar un archivo concreto y, al menos una vez al año, simula la pérdida de un equipo completo: cuánto tardas, qué te falta y qué contraseñas necesitas.
Guarda las contraseñas de cifrado de las copias en un sitio distinto de los propios datos, por ejemplo en un gestor de contraseñas con su propia copia o impresas en un lugar seguro.
Errores frecuentes
Confundir sincronización con copia: si borras un archivo en una carpeta sincronizada, se borra también en la nube. Confundir RAID con copia: protege de averías, no de borrados. Y no probar nunca una restauración: muchas empresas descubren que sus copias no servían justo el día que las necesitan.
Preguntas frecuentes
¿Un disco externo siempre conectado cuenta como copia?
Cuenta como copia local, pero un ransomware puede cifrarlo igual que el ordenador. Desconéctalo al terminar o usa un NAS con instantáneas que no se puedan modificar.
¿Cada cuánto debo hacer copias?
Al ritmo al que cambian tus datos: a diario para documentos de trabajo y semanalmente para fotos personales. Pregúntate cuántos días de trabajo puedes permitirte perder.
¿La nube basta como única copia?
No: si borras algo sin darte cuenta o tu cuenta se bloquea, puedes perder el acceso. Combínala con una copia local que controles tú.
¿Debo cifrar las copias que subo a la nube?
Sí, sobre todo si contienen datos personales o de clientes. La mayoría de programas de copia y de NAS permiten cifrar antes de enviar, de modo que el proveedor no puede leer el contenido. Guarda bien la clave en un lugar distinto: sin ella no podrás restaurar nada, ni siquiera tú.