Qué es cada uno
En un hosting compartido tu web convive en el mismo servidor con muchas otras, y el proveedor se encarga del sistema, las actualizaciones y la seguridad; tú solo subes la web. Un VPS es una máquina virtual con recursos reservados y acceso de administrador: puedes instalar lo que quieras, pero también eres responsable de mantenerlo.
| Aspecto | Hosting compartido | VPS |
|---|---|---|
| Precio orientativo | 2–10 € al mes | 4–20 € al mes |
| Mantenimiento | Lo hace el proveedor | Lo haces tú o pagas uno gestionado |
| Software | El que ofrece el panel | El que quieras |
| Recursos | Compartidos | Reservados |
| Ideal para | Blog, web corporativa, tienda pequeña | Aplicaciones, varias webs, servicios propios |
Cómo leer la tabla
La diferencia de precio es pequeña; la diferencia real está en el tiempo. Un VPS sin gestionar exige aplicar actualizaciones, configurar el cortafuegos, hacer copias y vigilar que todo funcione. Si no quieres ocuparte de eso, un hosting compartido o un VPS gestionado te ahorra problemas, aunque cueste algo más.
Cuándo basta un hosting compartido
Si tu web usa WordPress, Joomla o una tienda pequeña y recibe como mucho unos miles de visitas al día, un buen hosting compartido es suficiente. Incluye correo, copias, certificado SSL y un panel sencillo, y no necesitas saber administrar servidores.
Comprueba que ofrezca discos SSD o NVMe, una versión reciente de PHP, copias diarias y soporte en tu idioma. Desconfía de los planes «ilimitados»: suelen tener límites de uso que no aparecen en la portada.
Cuándo compensa un VPS
Cuando necesitas instalar algo que el hosting no permite (Node.js, Python, Docker, bases de datos concretas o servicios en segundo plano), cuando tu web va lenta por falta de recursos o cuando quieres alojar varias aplicaciones en un mismo sitio. También es útil para aprender a administrar Linux.
Con un VPS ajustas la memoria, la CPU y el disco a lo que necesitas, y puedes crecer sin cambiar de proveedor.
Los costes que no se ven
Un VPS barato no suele incluir copias automáticas, panel de control ni soporte para tu software: cada cosa se paga aparte o la configuras tú. Suma esos extras antes de comparar precios; la calculadora de coste total de VPS te ayuda a ver el importe real con impuestos y promociones.
Revisa también el SLA del proveedor para saber cuánto tiempo de caída al mes acepta y qué compensación ofrece.
Ejemplos para decidir
Un blog personal o la web de un negocio local: hosting compartido. Una tienda con WooCommerce que crece y empieza a ir lenta: hosting de gama alta o VPS gestionado. Una aplicación en Node.js o Python, un bot o una API: VPS. Varias webs de clientes con necesidades distintas: VPS con panel de control o un hosting para revendedores.
Rendimiento: qué mirar
En un hosting compartido, revisa los límites de CPU, memoria y procesos simultáneos: suelen explicar por qué una web va lenta en horas punta. En un VPS, fíjate en si la CPU es dedicada o compartida, en el tipo de disco y en la ubicación del centro de datos: cuanto más cerca de tus visitantes, menor latencia.
En ambos casos, una caché bien configurada y un CDN pueden mejorar la velocidad más que cambiar de plan.
Cómo migrar de uno a otro
Prepara el nuevo servidor, copia los archivos y la base de datos y prueba la web con un dominio temporal o editando tu archivo hosts. Cuando todo funcione, cambia el DNS con un TTL bajo para que el cambio se propague rápido y mantén el hosting antiguo unos días por si hay que volver atrás.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un VPS gestionado?
Un VPS en el que el proveedor se encarga de las actualizaciones, la seguridad y las copias. Cuesta más, pero combina recursos reservados con poco mantenimiento.
¿Un VPS es más seguro?
Puede serlo, porque no compartes el sistema con otras webs, pero solo si lo mantienes actualizado. Un VPS descuidado es más vulnerable que un hosting gestionado.
¿Cuánta memoria necesita un VPS para WordPress?
Para una web pequeña, 1-2 GB de RAM suelen bastar; para una tienda con bastante tráfico, 4 GB o más.
¿Puedo empezar con hosting y pasar a un VPS después?
Sí, y es lo más habitual. Empieza con un hosting compartido y, si la web crece o necesitas más control, migra a un VPS siguiendo los pasos de esta guía.